Poema · 02
La primera noche
La primera noche que te fuiste fue un infierno que tuve que vivir despierto. No dormí; mi cuerpo seguía acostumbrado a tu presencia, a esa rutina que ahora parecía burlarse de tu ausencia. Sentía un peso en el pecho, como si te hubieras llevado contigo hasta la tranquilidad que encontraba al cerrar los ojos.
No sé qué será de mí mañana. Por ahora, me limito a vivir el presente, a mantener la mente ocupada, a huir de todo aquello que despierta el vacío que dejaste. Tal vez sea mi manera de sobrevivir a tu pérdida; tal vez simplemente aún no sepa cómo enfrentarla.
Pero hay algo que tengo claro: no voy a permitir que esta historia termine conmigo perdido en la oscuridad, olvidado en algún rincón frío del mundo.
Yelt
